Feeds:
Entradas
Comentarios

La milanesa es una fina rebanada de carne de vaca pasada por huevos batidos condimentados con sal, perejil y ajo, luego empanada con pan rallado y frita o cocinada al horno. Por extensión, se llama milanesa a toda rebanada fina de cualquier ingrediente preparada de esta manera. Hay entonces milanesas de pollo, de pescado, de soja, de berenjenas, etc.

Sus origenes son inciertos. Los austríacos, los alemanes y los italianos se disputan su invención desde hace más de tres siglos, sin embargo su nombre español proviene de la ciudad de Milán (Italia). Esta receta habría llegado a Argentina en el siglo XIX para quedarse y transformarse en un plato típico de la cocina rioplatense.

Se consume acompañada por ensalada de lechuga, tomates y cebollas o “milanesa a caballo”, es decir, servida con papas fritas y uno o dos huevos fritos. También está el “sandwich de milanesa”: milanesa, hojas de lechuga, rodajas de tomate y mayonesa.

 La “milanesa a la napolitana” es una variante argentina creada en un restaurant de los años 40 llamado “Napoli”. La diferencia con la milanesa es que está cubierta con salsa de tomates, jamón cocido  y muzzarella. Su cocción se termina en el horno para que el queso se funda y gratine.

 Receta

Ingredientes

 -Carne para milanesas (nalga, cuadrada o bola de lomo) ½ Kg.

-Huevos, 2.

-Pan rallado, ½ Kg.

-Ajo 2 dientes.

-Perejil picado, 2 cucharadas.

-Sal, a gusto.

-Aceite para freír, cantidad necesaria.

Preparación:

– Retirar la grasa y nervios que pueda tener la carne para milanesas.

– Aplastar los filetes con un martillo de cocina para ablandarlos.

– Pelar los dientes de ajo y picar.

– En un bol mezclar los huevos con el ajo y el perejil, salar esta preparación.

– Tener una fuente con los cortes de carne para milanesas, el bol con el preparado de huevos y una fuente con el pan rallado.

– Pasar cada corte de carne para milanesas por huevo y luego por el pan rallado aplastando bien con la mano, cuidando que quede bien empanado de ambos lados.

– Freír las milanesas en una sartén con abundante aceite caliente hasta que consideren que este listas.

– Retirar y escurrir en papel.

Para las milanesas a la napolitana :

– Cubrir cada milanesa ya cocida con salsa de tomates, una rodaja fina de jamón cocido y muzzarella.

– Gratinar en el horno.

 La Península Mitre es el punto extremo sudeste de la Isla de Tierra del Fuego que termina en el Cabo San Diego. La parte sur reposa sobre el Canal de Beagle y la norte sobre el Océano Atlántico. Es un verdadero tesoro natural declarado “Zona de circulación restringida” para sensibilizar sobre la importancia de su preservación.

Es uno de los lugares más vírgenes de Tierra del Fuego, visitado por muy pocos aventureros con el deseo de descubrir los mitos y leyendas de este confín de América…. el Fin del Mundo…

Región facinante de colores y atmósfera indescriptibles, allí todo parece lejano, enigmático y a la vez irreal.

Toda esta zona es en realidad una inmensa turbera, peligrosa y traidora. Hay que atravesar varios ríos profundos aprovechando la marea baja. Esta última abre momentáneamente inmensas playas más fáciles de atravesar que lo alto de ciertos acantilados “comidos” por la turba.

El mar desciende muy lejos debido a la débil pendiente de arena volcánica y a veces deja a la vista testimonios del pasado : cañones de galeones españoles del siglo XVIII, remos, máscaras de proa y otros objetos que terminan en el museo de Ushuaia.

También la fauna está presente : guanacos, lobos de mar, pingüinos, cormoranes, zorros de Tierra del Fuego, cóndores y avutardas.

Antiguamente el territorio estuvo habitado por aborígenes : los Haush y los Onas o Shelknam, verdaderos propietarios de estos territorios desolados y hostiles.

Numerosos yacimientos arqueológicos siguen siendo estudiados por científicos de todo el mundo (biólogos, arqueólogos, antropólogos, geólogos e historiadores).

Para llegar a la Península Mitre la mejor opción es a caballo, pero también se puede arribar a pie si es que el estado físico lo permite. En todos los casos se aconseja ir acompañado de un guía y llevar provisiones.  La mejor época del año para visitar la Península Mitre es de noviembre a marzo.

Foto : Javier Ortiz Aramburu <ortizfotos@live.com>

El lado secreto de La Boca.

El turista que llega a La Boca posa junto al falso Maradona,  se maravilla frente a los bailarines de tango, compra un souvenir y, a lo sumo,  come algo en un restaurante con música en vivo.

Pero hay otra Boca, mucho más auténtica y parte fundamental de la historia de Buenos Aires, un barrio tan único como desconocido que busca abrir sus puertas  a los turistas y a los argentinos. La Red de Turismo Sostenible La Boca-Barracas ofrece circuitos alternativos para conocer el interior de conventillos y talleres de artistas, bodegones,  museos,  centros culturales y asociaciones civiles.

Son cinco circuitos  que se extienden por 10,2 kilómetros e incluyen: dos clubes tradicionales;  dos importantes agrupaciones de teatro comunitario (Circuito Cultural Barracas y Grupo de Teatro Catalinas Sur);   tres cooperativas; cuatro instituciones culturales de La Boca;  cinco organizaciones que desarrollan tareas de promoción social,  seis relevantes instituciones (como la Iglesia de San Juan Evangelista y Bomberos Voluntarios de La Boca);  doce museos,  galerías y centros culturales; doce locales gastronómicos, y diecinueve espacios de artistas.

Uno de los recorridos es Siguiendo las vías , por un sector repleto de conventillos que permite conocer la casa del increíble artista Marjan Grum, la milonga El Malevaje (la casa fue atelier del pintor  Rómulo Macció),  el Conventillo del Pintor y la Asociación Vecinos deLa Boca.

www.redbocabarracas.org.ar

Córdoba, “la Docta”.

Fundada el 6 de julio de 1573 por don Jerónimo Luis de Cabrera, la ciudad de Córdoba es un destino elegido por miles de turistas que llegan desde todo el país y el extranjero.

Su privilegiada ubicación a los pies de la sierras de Córdoba, su riquísima historia ligada a los principales hitos del pasado, su movida vida cultural,  una ajetreada actividad económica y polo educativo indiscutido a nivel internacional, todo hace de Córdoba un sitio que muchos desean conocer.

Ubicada en el centro de la Argentina entre los 360 y 480 mts. sobre el nivel del mar y a 710 km de Buenos Aires, Córdoba, con más de 1.300.000 habitantes es la segunda urbe en importancia de la Argentina.

Otro rasgo distintivo de la Capital Provincial es su gran población universitaria y sus numerosas casas de estudio, tanto públicas como privadas.

Quien visite Córdoba podrá recorrer su Centro Histórico  y descubrir la belleza de la arquitectura donde la modernidad se alterna con la herencia colonial de los Jesuitas.  La Historia se hace viva a cada paso en esta ciudad. La Manzana Jesuítica, antiguo barrio jesuita, es uno de los lugares a recorrer. Llegados a Córdoba en 1599, los Jesuitas marcaron fuertemente la vida de la ciudad tanto a nivel religioso, de la educación, de la economía y de la arquitectura. Allí fundaron, en 1613, una de las más prestigiosas universidades de América Latina.

El perímetro del casco céntrico está construido sobre la ribera sur del Río Primero (o Suquía) la famosa Cañada que otorga a la ciudad una fisonomía muy particular.

La región goza de un clima agradable y las Sierras de Córdoba son famosas pour su aire saludable.

Si usted viene a Argentine por primera vez, visite primeramente la ciudad de Córdoba  y luego una estancia por ejemplo la de Alta Gracia que le permitirá también visitar esta localidad. Es inútil estar motorizado,  recorra la ciudad de Córdoba a pie y el resto de la ciudad en taxi (un poco más barato que en Buenos Aires), luego Alta Gracia en minibus. Cuente 4 días como mínimo.


En la época colonial muchas familias de escasos recursos tenían una empresa familiar que les alcanzaba para cubrir sus necesidades básicas, Algunas confeccionaban cigarros, tejidos y comidas típicas que vendían por las calles de la ciudad.

En la colonia desde muy temprano se podían escuchar a los vendedores ambulantes que recorrían la ciudad ofreciendo sus productos: velas, escobas, agua, leche, plumeros, etc. Además de ir y venir por las callecitas de tierra por la mañana temprano se establecían en la Recova de la Plaza Mayor.

Los pastelitos integraban la larga lista de alimentos caseros ofrecidos en las calles y especialmente elaborados para las fechas patrias.

Hoy, los pastelitos forman parte del folklore nacional de los argentinos, son uno de los complementos ideales para acompañar el mate y están siempre presentes en las celebraciones de las fiestas nacionales.  Aunque el original es de dulce de membrillo también los hay de dulce de batata.

Ingredientes:

Para la masa de hojaldre:

• 500 gr. de harina,
• 150 gr. de mantequilla para hacer la masa base y unos 150 gr. más para untarla,

· 1 taza de agua
• una pizca de sal,
• 500 gr. de dulce de membrillo,
• aceite para freír,
• 400 gr. de azúcar.

Elaboración

Colocar la harina con la sal en forma de corona, la manteca  cortada en el centro e ir formando la masa. Agregar poco a poco agua (más o menos una taza) hasta obtener una masa lisa que habrá que dejar descansar unos 20 minutos.

Transcurrido este periodo, estirar la masa hasta que tenga 1 cm. de espesor. Untar con 50 gr. de manteca derretida, espolvorear con harina y doblar en tres. Estirar nuevamente la masa y volver a untar con otros 50 gr. De manteca , espolvorea con harina y volver a doblar en tres. Dejar reposar en la heladera durante 30 minutos.

Pasado este tiempo, con la masa fría, estirarla hasta que quede de unos 3 mm. de espesor y cortar cuadrados de 8 cm. Para cada pastelito se usarán dos porciones de masa, en una se pondrá un pedacito de dulce de membrillo que se cubrirá con otra, cuidando que las puntas del cuadrado inferior no coincidan con las del superior para formar una estrella de ocho puntas. Alrededor del cubito de dulce se pasará agua  para pegar las masas, presionando con los dedos y apretando para remarcarlo.

Se fríen en abundante aceite y se espolvorean con azúcar.

Son crocantes y tiernos…. ¡ qué ricos !

La ciudad de Buenos Aires tiene sus íconos que la caracterizan,  uno de ellos es el Obelisco ubicado en la Plaza de la República, en el cruce de las Avenidas Corrientes y 9 de Julio en pleno centro porteño.

Su construcción se inició en 1936 en homenaje al Cuarto Centenario de la Primera Fundación de Buenos Aires. Tiene 67 metros de alto y en cada una de sus cuatro caras tiene grabado un hecho histórico porteño:  la primera fundación, en 1536; la segunda y definitiva, en 1580; la primera vez que se izó la bandera nacional en la ciudad, en 1812 (en la iglesia de San Nicolás, que se levantaba precisamente donde hoy está el Obelisco); y la constitución de Buenos Aires como capital argentina en 1880. En el frente que da al lado sur, en su base, en un muy pequeño rectángulo, se encuentra escrito un soneto de Baldomero Fernandéz Moreno.

La obra estuvo a cargo de Alberto Prebisch, uno de los principales arquitectos del modernismo argentino y autor también del vecino Teatro Gran Rex, en Corrientes y Suipacha. Para su construcción  se utilizó piedra blanca de la provincia de Córdoba. Tiene una sola puerta de entrada (en el lado oeste) y en su cúspide hay cuatro ventanas, a las que sólo se puede llegar por una escalera recta de 206 escalones con 7 descansos cada 8 m y uno a 6 m.

El monumento es uno de los puntos de reunión en la ciudad para las manifestaciones o protestas políticas y para el festejo de los logros deportivos.También ha sido utilizado por varias compañías de acróbatas para realizar pruebas de alto riesgo.

Muy resistido al principio, hoy el Obelisco es uno de los símbolos arquitectónicos de Buenos Aires y punto de referencia para muchos turistas.

Visitar las Cataratas del Iguazú de noche y con la luz de la luna llena es una experiencia única e inolvidable que merece la pena ser vivida. En cualquiera de las cuatro estaciones y desde el crepúsculo hasta bien entrada la noche, la luna sorprende con su cambio de color a medida que alcanza su plenitud.

La luminosidad de la Luna permite realizar los paseos durante cinco noches al mes, los cuales se establecen en función de los horarios de salida de la luna. La excursión a la luz de la luna se puede contratar en las oficinas del Parque Nacional o bien en diferentes agencias de viajes de Puerto Iguazú.

Durante la excursión se recorren distintas pasarelas en la oscuridad  para llegar al mirador de la Garganta del Diablo, el salto más impresionante del lado argentino. Es un espectáculo maravilloso…. Como un reflector, la luna ilumina las cataratas imprimiéndoles  matices plateados que le otorgan un aspecto muy diferente del que presentan durante el día.

Algunas reglas a respetar : silencio absoluto para no molestar a la voz de la selva, cigarrillos prohibidos para sentir el dulce perfume que exhala y nada de flash para no alterar el paisaje. Si usted las respeta, se encontrará con  un espectáculo mágico y magnífico, una experiencia misteriosa colmada de  sensaciones fuertes.

En todas las excursiones con luna los visitantes van acompañados por guías de turismo y guardaparques.

www.iguazuargentina.com

http://news.iguazuargentina.com/downloads/calendario_2011.jpg

La provoleta, queso provolone grillado a la parrilla, es habitualmente servida como entrada o acompañamiento del clásico asado argentino.  Conviene aclarar que la verdadera provoleta es una marca registrada que corresponde a un tipo de queso llamado “Queso provolone hilado argentino”.

La forma de cocinarla para que mantenga su forma y resulte dorada y crocante en el exterior y fundida y blanda en el interior, tiene sus secretos.

Hay que sacar de la heladera las rodajas de queso y dejarlas unas horas a temperatura ambiente para que se endurezca un poco. Así se logrará una fina corteza que mantendrá la forma y luego se dorará.

Se la coloca sobre la parrilla a un costado, evitando el calor excesivamente fuerte de las brasas. Dependiendo de la calidad del queso, en alrededor de 15 minutos se logra la cocción (dorado) de ambos lados para lo cual se la da vuelta cuidadosamente con una espátula.

Se retira de la parrilla, se coloca en un plato y se la rocía con aceite de oliva, orégano, ají molido y tomillo.

El comensal debe esperar a la provoleta y no lo contrario. Es deliciosa crocante por afuera y tierna adentro y esto sólo se percibe al comerla recién salida de la parrilla.

¡ Che, soy argentina !

Decir “Che” es una marca inconfundible de argentinidad. La asiduidad con que la utilizaba Ernesto Guevara la convirtió en el apodo con el que hoy se lo conoce en todo el mundo.

“Che” es una de las muchas palabras tomadas de las lenguas autóctonas que han enriquecido el idioma del conquistador incorporando parte de la cosmovisión de los pueblos originarios. Según la versión más difundida, la palabra “che” nos llega de la lengua de los mapuches, pueblo indígena cuya denominación significa “gente de la tierra” (mapa=tierra y che=gente/persona).

No decimos “Che” a cualquiera, sólo a aquéllos con los que tenemos mucha confianza, especialmente los amigos, y generalmente lo acompañamos del nombre de la persona a quien nos dirijimos: “Che Juan, me das una mano”, “¿Qué contás, che?”. El uso del “che” como apelativo de confianza es asimilable a la marcada predilección por los vocativos cariñosos que caracteriza a nuestro idioma.

Como sucede con estos vocativos cariñosos, la elección del “Che” para dirigirse a otra persona está supeditada a sutiles – y generalmente inconscientes- criterios de adecuación definidos principalmente por los roles de los participantes en la conversación. En Argentina, el “che” va siempre acompañado del voseo.

Argentina es conocida en toda Latinoamérica como el país del “Che”.

El matambre es un corte de carne vacuno, que viene adosado al costillar por el lado externo y tiene la particularidad de ser muy chato y bastante amplio.

El matambre arrollado es un plato típico de la cocina tradicional argentina y su relleno varía según la imaginación de su creador. Este corte de carne, solo o preparado “a la pizza” suele ser parte integrante de la famosa parrillada argentina.

Matambre relleno
Se extiende la pieza de carne, se le quita el exceso de grasa, se pone con la parte grasosa hacia abajo y la parte roja/rosada hacia arriba. Se le pone sal pimienta, oregano, ajo y perejil, zanahorias en finos bastones, tiras de morron y huevo duro picado o enteros en el centro del rollo, todo esto se impregna con tres o cuatro huevos batidos y mucho queso rallado. Se comienza a arrollar bien apretado, luego al terminar de arrollar se cose y se ata con hilo bien apretado.

Se pone a cocinar en abundante agua con sal y alguna verdurita para que le transfiera sabor. Tiene que hervir hasta que esté bien tierno. Se apaga el fuego y se deja enfriar dentro del caldo. Se saca y con dos maderas se prensa con algo pesado. Luego se guarda en la heladera. Se cortan rodajas finas y se sirve solo o acompañado con mayonesa con una pizca de mostaza.

El Matambre con Ensalada Rusa (papas y zanahorias cortadas en cubos, arvejas y mayonesa) es uno de los platos típicos de Navidad y de Año Nuevo en Argentina.